Más allá de la aplicación: la visión de un ecosistema
Una aplicación es un punto de partida. Lo que viene se construye fuera de la pantalla, lo más cerca posible de la vida diaria: esa es la dirección que toma Obdurare.
Hoy, la mayor parte de la información pasa por lo que cada uno introduce: un análisis fotografiado, un peso anotado, una noche estimada. Ya es considerable. Sin embargo, estas mediciones siguen siendo puntuales, mientras que el día a día es continuo.
Surge entonces una pregunta: ¿cómo hacer esta lectura continua, sin esfuerzo, sin perder claridad?
Los límites de una aplicación sola
Una aplicación destaca para reunir, explicar y seguir. Sin embargo, depende de lo que se le confía, y cada intervalo entre dos registros deja un vacío. Para llenarlo hacen falta objetos que midan por sí mismos, con discreción, y que lo envíen todo al mismo lugar.
Cuatro piezas, una misma coherencia
El ecosistema de Obdurare se basa en cuatro elementos, pensados para funcionar juntos.
- Compagnion. La aplicación, disponible hoy. Ya conecta el día a día, lo explica y lo acompaña.
- El dispositivo. Una vigilancia continua, instalada en su casa.
- Los módulos. La vigilancia extendida a cada habitación de la casa.
- El parche. El deporte y el bienestar, sobre uno mismo.
El dispositivo, los módulos y el parche están en desarrollo. Compagnion sienta desde hoy las bases a las que se conectarán.
Un principio común
Sea cual sea el producto, la regla es la misma: observar, explicar, acompañar. Ninguno hace diagnósticos ni sustituye a un profesional.
Cuatro productos, un solo ecosistema
Compagnion es la primera pieza. Las siguientes se conectarán a ella.
Descubrir el ecosistema